• Dentro de Élide con… Dani

    Puede parecer serio, pero cuando lo conoces es todo lo contrario. Lo mismo te da una clase de Ciclo que abdominales o Power. Dani Colomer es todo un profesional del gimnasio, siendo uno de los fundadores de Élide, del que lleva al frente 15 años ya.

    “Tus metas y ambiciones son también las mías”. Este es uno de los objetivos de Dani en su trabajo, al igual que pretende que la gente disfrute, que se encuentre bien y consiga hacer del gimnasio un hábito que forme parte de su vida. Hábito que si no lo practicas con cuidado puede ser perjudicial para la salud. Por eso, antes de empezar una sesión de gimnasio, Dani recomienda comprobar si tenemos “gasolina” en el cuerpo, al igual que se hace con un coche antes de salir de viaje. Para ello hay que ir bien alimentado e hidratado, y en la media hora posterior al entrenamiento es aconsejable hacer una ingesta de proteínas para recuperar. Si empiezas desde cero a hacer ejercicio, para este monitor lo mejor es dejarte llevar y disfrutar, que no te sientas cohibido y empieces poco a poco porque los comienzos no son fáciles para nadie. Si, por el contrario, eres de los que recientemente ha abandonado el deporte, lo aconsejable es no dejar de hacerlo de golpe, sino poco a poco, porque al crear esa rutina y quitarla de pronto podemos provocar el efecto rebote y puede ser contraproducente.

    Una de las muchas anécdotas que Dani tiene para contar es cómo introdujo la clase de Power en Élide. Según nos narra, hace muchos años decidió meterse a una de estas clases en Alicante, como alumno. Él se consideraba en forma, pues hacía musculación, estaba atlético, trabajaba con bastante peso… Quiso intentarlo de primeras con el Power y el primer día “vi las estrellas”. Le sorprendió tanto que quiso traerla a Yecla para que la gente la probara. Así que, aprended del maestro porque “no nos podemos creer nunca que estamos a tope porque hagamos tal cosa, porque en cuanto nos cambian la forma de trabajar lo pagamos”.

    En Élide el horario de las clases se hace semanalmente, según Dani para que cada semana haya unas actividades diferentes y no se repitan las mismas por lo menos por días. “Actualmente creo que triunfa mucho más el trabajo de tonificación. A lo mejor es porque la gente en su día a día está cansada de pensar, entonces vienen, sudan y se van. Son clases fáciles y tienen resultados”, afirma Dani. Sin embargo, sea la clase que sea y el ejercicio que sea, nadie se libra de las sufridas agujetas, sobre todo las de los primeros días, ni siquiera los monitores… “Es cierto que estamos acostumbrados al deporte. Las agujetas salen sobre todo por la inactividad, pero hay veces que cambias un movimiento o una forma de trabajar y salen. Sí que es verdad que a lo mejor es más cansancio, no agujetas en sí como las de los primeros días, pero vamos que nosotros nos cansamos igual que cualquier persona”, comenta Dani.

    Le gusta su trabajo y le gusta ayudar a la gente a conseguir sus objetivos. Pero, sin dudarlo, lo que más le gusta a Dani Colomer es la alegría que se respira en el gimnasio, que quienes acuden disfruten lo que hagan y que les comenten las cosas a los monitores, tanto buenas como malas. Todo ese buen rollo y el ambiente se transmite unos a otros, son como una familia grande. Sin embargo, si no hay un respeto hacia los demás ni hacia el material con el que se trabaja, eso no le gusta nada.

    ¿Conoces tan bien a Dani como crees? Sigue leyendo y averígualo.

    1. ¿Qué te llevó a dedicarte a esta profesión?

    Llevo casi toda una vida haciendo deporte, aquí en Élide 15 años. Yo antes corría con bicicleta de carretera, competía, y un conocido mío, Antonio, me incitó a que hiciese cursos. Mi vida siempre había estado enfocada al deporte, hice el grado superior de monitor nacional de musculación y Antonio me convenció para entrar en clases colectivas. Así empecé, llevo desde los 20 años trabajando en un gimnasio y tengo 42. Siempre he vivido el deporte, me ha gustado y lo he practicado y ha sido una forma de plantearme la vida. Así que cuando dejé la bici entré en este mundo y mi amigo fue el que me ayudó.

    2. ¿Si no hubieras sido monitor de gimnasio qué te habría gustado ser?

    Realmente para los estudios no era malo, pero tampoco era un fuera de serie. Como no tengo ninguna afición frustrada y siempre he hecho deporte no me he planteado otra cosa. Ahora mismo no pienso una vida sin deporte, es lo que he hecho desde siempre.

    3. ¿A qué dedicas tu tiempo libre los fines de semana que no trabajas?

    Como he dicho antes, la bici. Al dedicar tanto tiempo aquí en el gimnasio es una forma de evadirme. La bici ha sido mi vida, mi deporte preferido, y es mi vía de escape. Y ahora teniendo familia y con una profesión a la que le dedico muchas horas, pues los fines de semana quiero estar con los peques, disfrutar con ellos, y también descansar porque la semana se hace dura. Antes sí que me preparaba alguna clase o siempre estaba con el chip de escuchar música para hacer las clases, pero con el tiempo ha llegado el momento en el que los fines de semana intento “desconectar”, y cuando empieza el lunes ya me activo otra vez.

    4. Cuéntame alguna manía tuya que tengas dentro y fuera del gimnasio.

    No creo que sea una persona muy maniática pero sí que tengo algunas pequeñas puntualizaciones. Una manía muy tonta, que incluso en clase lo digo, es que cuando pongo la música ambiente me da palo quitarla, espero siempre a que se termine y luego vuelvo a empezar la clase. Y fuera del gimnasio no tengo ninguna, sí me gusta ser estricto conmigo mismo y las cosas bien hechas, pero no lo considero una manía, es una forma de ser de cada uno.

    5. ¿Cuál es la clase que más te gusta dar y la que te da más pereza?

    Va por momentos del día, de la semana, del mes. Y más que pereza yo creo que es el estado de ánimo a la hora de dar una clase, porque al fin y al cabo es tu trabajo. Sí que hay momentos que estás más o menos cansado, más o menos motivado, problemas que puedas tener fuera del gimnasio… Pero tenemos la suerte de trabajar en una profesión que es la que nos gusta, y si no te gustara no podrías estar metido aquí ni hacer lo que haces. Aunque yo creo que si estás bien, como haces lo que te gusta, da igual la clase que sea. Yo a lo mejor me puedo identificar más con Power, por motivos de cuadrar horarios del gimnasio quizás sea la persona que más la ha dado, pero no es especialmente la que más me guste, yo no tengo ninguna especial ni para bien ni para mal.

    6. ¿Has tenido alguna lesión grave?

    Sí. Yo padezco de la rodilla, tengo una un poco tocada y voy a tranca y barranca. Hay veces que me da más problemas, otras menos, e intento remediarlo un poco trapicheando con el cuerpo. No me limita a hacer clases, pero de vez en cuando me da follón.

    7. ¿A qué ciudad del mundo te gustaría viajar?

    A muchas. Yo he tenido la suerte de viajar, pero quizás iría a Nueva Zelanda. Si dijeras a Londres, París… son viajes cortos y a lo mejor tenemos más posibilidad de ir, pero aunque sea un viaje largo me llama mucho ir allí, a Nueva Zelanda o Australia.

    8. ¿Qué fiesta local es tu favorita?

    No tengo una fiesta preferida porque no soy una persona que participe en las fiestas, pero por lo alegres que son está claro que San Isidro. Las otras no las desprecio, las respeto todas, pero San Isidro quizás es la más participativa, tanto dentro como fuera disfrutas y aunque no participes estás dentro de la fiesta.

    9. Dime alguna faceta tuya que sea menos conocida.

    A la gente que me conoce siempre se lo pongo como punto de referencia, sí que es una cosa muy muy lejana pero la tengo ahí. Cuando era joven, con 14 o 15 años, lo típico para ganar dinero era irse a coger fruta o a vendimiar. Y el primer dinero que gané me acuerdo que estaba entre comprarme una batería, porque siempre me ha gustado el tema de la percusión, o comprarme una bicicleta. Ese fue quizás mi punto clave. Entonces me compré la bici, salí a entrenar, me metí en un grupo y enfoqué mi vida en eso. Igual si me hubiese comprado una batería a lo mejor estaba por ahí tocando con los pelos largos.

    10. ¿Dónde y cuándo eres más feliz?

    Yo creo que eso depende más del estado de ánimo de cada uno y de la personalidad. Si estás bien contigo mismo donde sea eres feliz. Sí que es verdad que esta es una profesión que estamos aquí muchas horas y si no eres feliz en tu trabajo… porque no es una profesión que trabajas tus horas, tienes tu horario y luego te vas a casa. Este es un trabajo que tienes que estar continuamente y si no eres feliz contigo mismo aquí no lo transmites y la gente te lo ve.

    Claudia García García

    Periodista y comunicadora audiovisual

    c.g.g._12@hotmail.com